El comerciante era bajo,con los ojos de color negros y muy bajito.
El comerciante tenía muchas cosas que vender pero a la familia de Jan le llamo más la atención un espejo con el mango de madera. El comerciante intento venderles otras cosas pero,decidió venderles el espejo porque le ocupaba mucho sitio en sus bolsillos y tenia miedo por si se rompía.
La familia de Jan tendría que pagar a plazos mensuales.
A la semana de tener el espejo empezaron a verse defectos y decidieron guardarlo en el armario pero...¿que pasará cuando lo encuentren de nuevo?¿lo tiraran,lo venderán?
Pasados unos años el comerciante se hizo rico y pensó que el pueblo necesitaba su ayuda,y pensó que lo mejor no era ser rico y presumir de que vivía en un castillo sino que las personas fueran felices y que se alimentaran bien,que las personas no durmieran en las calles sino que tuvieran un hogar para dormir y alimentarse bien como es debido.
Entonces se dijo que todo el dinero que tenía lo repartiría entre todo el pueblo,y así nadie seria ni más rico ni mas pobre,todos serian iguales,sin ningún tipo de problemas hasta los familiares de los del pueblo son ni ricos ni pobres.

FIN
Fdo por:
Lucía Fdez Ruiz